Un blog personal con el simple fin de expresar pensamientos, ideas, sentimientos y alguna que otra flasheada de las que tanto vagan ciegamente por mi cabeza. Tiene todo lo inconsciente que puede llegar a tener, mas lo agnóstico y apolítico que se les pueda ocurrir. Bienvenido a "Una Mente Caminante"
¿Te vas a resignar algún día de una buena vez por todas? ¡Ya di No, maldita sea!
Acepta por fin que no fue, no te tocó, y que te rehusaste a admitirlo desde un principio "porque la pasabas bien".
Además, también admite que no es una decisión nueva. Yo hace rato que te vengo hinchando los huevos, pero a vos te gusta ser un pelotudo y vivir en pelotudolandia.
No te vas a morir. Probablemente te masturbes y listo. Es más, yo te prometo que hasta vas a poder concentrarte mejor en lo que debes y vas a valorar con más entusiasmo otras cosas y a otras personas. O sea, podes tenerte un poquito de consideración, está bien, pero no demasiada.
Rescata esa pauta, date un poquito el lujo de sentirte orgulloso. Te va a hacer bien al autoestima.
Y una última cosa: alejate un poco de las redes sociales. Sos más vos cuando no sos un detrás de la pantalla.
Se libre
Jill
Pd: la analogía de Marcelo y los vicios también hubiese estado buena...
21 de junio de 2015
El día del padre, para mi, dura:
Escribir un mensaje de texto promedio + Una llamada telefónica promedio + Un abrazo al abuelo + Un cordial saludo al remisero que me trajo a la madrugada.
Después de eso, no deja de ser otro domingo en el que no tengo nada para hacer... salvo estudiar.
Cada cual con la realidad que le toca, ¿no?
Deteniendo mi mirada sobre varias tablas identificadoras me surge la siguiente interrogante: Cada automóvil tiene su respectiva patente, fija y única, así que cuando éste es completamente destruido ¿su patente muere con el o queda disponible para otro futuro transporte?
¿Se dieron cuenta lo rápido que se descoloran los carteles y toldos de [marca de jugo] y [marca de chicles] de muchos negocios? ¿paradójico, no? ¿será que el colorante de sus pinturas es igual de ineficiente que el de sus productos?
¿Es neblina o humo?. Las bajas temperaturas del ambiente inhiben un poco mi sentido del olfato y el gusto, y sinceramente me da un poco de miedo estar ingresando más CO2 a mi sistema respiratorio del que debería.
Que poca consideración que tienen para con las bicicletas y los ciclistas... ¿¡Cobrarte el aire?! ¿¡en serio?! ¡Hijos de una gran puta!
Hay paredes en nuestra ciudad que son más gruesas por la cantidad de capas de pinturas y propagandas políticas que por sus ladrillos en si...
No es nada nuevo pero... me da un poco de pena ver como a muchos les rebalsa el patriotismo en torno al deporte en diferentes épocas.
Curiosamente lo último que se me pasó por la cabeza fue el frío. Por otro lado ¡Que bien hace su trabajo el combo buzo-campera-guantes-gorro-medias gruesas!
¿Leerá la gente toda la letra más pequeña que hay en cada publicidad que invade la visión en la calle en general?
¿Cuánto gana un repartidor? ¿Le pagarán los viáticos?
Ya se me vana ocurrir más boludeces. Al menos cada vez que se me pinche la bicicleta a las 22:30 de la noche cuando salgo de la facultad y tenga que caminar una hora hasta mi casa... cosa que espero no vuelva a pasar.
Se libre
Bael'adar
19 de mayo de 2015
Ahora entiendo el verdadero sentido de aquella expresión de: "...todo lo que puedas". No se trataba de cantidad de quienes, sino de cantidad en sí, y en cuanto a los quienes mejor buscar calidad.
Más allá de las opiniones ajenas. Más allá de una primera mala impresión. Más allá de que cueste el doble de esfuerzo. Más allá de que esté muy lejos. Más allá de un conflicto de intereses. Más allá de los tropiezos. Más allá de discutir con quien creías tener todo arreglado. Más allá de tener que esperar. Más allá de no compartir eso que para vos es especial. Más allá de tener que soportar lo insoportable.
Más allá de todo y de todos, vos sabes que hay algo que lo hace valer y que lo carga de sentido. Más allá de todo y de todos, vos cofias en tus capacidades, tu esmero, tu fe, tu resistencia, tu temple. Más allá de todo y de todos estás convencido de que tiene algo en particular, exclusivo para vos y que, al llegar, tu camino será recompensado debidamente y de que valdrá la pena.
Sin embargo, la realidad no va a dejar de ser dura y despiadada solo porque hayas puesto toda tu voluntad en ello. La verdad es que, efectivamente arribará a su fin. Sea porque no tuviste las suficientes energías o porque sí lograste alcanzar el último escalón. Y aunque no me lo quieran creer, a ambos finales les procede una sensación de mierda...
La primer situación es fácil de entender. Abandono, castigo, decepción, desilusión. No alcanzar esa meta soñada nos es una emoción que se busque tener, ni mucho menos. Pero no es la peor. La peor de las sensaciones aparece, justamente, cuando uno llega.
"¿Pero por qué?" "¿de qué rayos está hablando este sujeto?" pensarán. Yo les digo sí, ¿saben por qué? por la duda...
Triunfante en lo más alto del podio te posicionas para estirar los brazos y liberar tu grito de victoria. La felicidad es inminente justo en ese mili-segundo, nadie va a cuestionar eso. Sin embargo... tarde o temprano echarás un vistazo atrás, para rever tu camino y recordar qué fue lo que te trajo hasta aquí. Y ahí es cuando surge la duda.
¿Valen realmente tanto mis sacrificios por lo que conseguí? ¿Sirvió verdaderamente haber dedicado tanto tiempo? ¿Pude haber elegido otro camino? ¿Valió haber desperdiciado otras oportunidades? ¿Pude evitar que me pisotearan y, tener que haber pisoteado yo a alguien más para llegar? ¿Valió el esfuerzo, el cansancio, el sin descanso, las peleas, los malestares? ¿O fue todo por una incontenible obsesión o jugarreta inconsciente de mi propia cabeza? ¿Llegué en condiciones o la senda recorrida terminó por acabar conmigo? ...y sigue...
Tal vez serás de los afortunados que se auto-responderá: Si. De modo que continuarás firme y a paso redoblado. O tal vez no, caerás en una angustia y depresión abismal que no dejará una solución al alcance de tu mano.
...o tal vez ninguna de las dos.
Quizás, y solo quizás seas uno de esos que no tienen un fin último o meta a alcanzar. Tu destino se convertirá en un círculo vicioso en el cual "llegar a la meta" no necesariamente significa detenerse, sino todo lo contrario. Proseguirás trabajando, creciendo, aprendiendo, esforzándote, desgastándote en sudor, sangre y lágrimas. Porque una bandera a cuadros blancos y negros no será más que una puerta a otro pasillo, a otro sendero, al inicio de una nueva carrera. Dónde los únicos en la competencia serán tu y tu reflejo. Porque no hay nadie en el cual debas pensar en superar que a ti mismo en cada intento.
Que una pausa para tomar aire, comer o beber, descansar o, incluso para mirar atrás, no sea más que para tomar otro envión.
De fideos, hamburguesas y arroz. Una pizza media pila, un asadito y la pachorra de lavar los platos.
De muuuuuucha fiaca, entretenimiento e improductividad. Risas, amistades, compañerismo y alguna que otra bardeada.
Una semana de tareas repartidas... [ni que hubieras hecho mucho, bolasero].
Un juego, un libro.
De acercarte más a tu mascota. Conocerle más los ruidos, gestos, señas, mañas.
De cotidianeidad sin obstáculos y la comunicación que siempre fue y es tan característica.
De un peligro invisible pero paranoico.
De amor, en cierta forma, aunque de muchas maneras.
No es un monstruo frío de corazón, simplemente sucede que está cagado por una manada de dinosaurios. Toda su vida lo cagaron y mearon los dinosaurios. ¿Es en parte su culpa? Y si, en cierto modo el podría haber sido un poco más avivado y perspicaz. Pero a estas alturas... no se le enseña trucos nuevos a un perro viejo.
Yo lo voy a seguir queriendo. Por culpa, lástima u obligación. Lo voy a seguir queriendo y ya.
"-(*Entra a la página de Stim y se pone a anotar cosas cómo el título y un número de perfil)
-¿Para qué haces eso?
-Para un loco, que se quiere hacer... pff
-¿Eh?
-Mira que yo soy raro pero esos pibes se pasan...
-(me río un toque)
-Hay uno que sólo usa Gugul y nada más, hay otro que solo se comunica por stim... (*suspira)"
Te veo luego...
Te veo cuando la independencia invada nuestros estados.
Te veo cuando libertades y responsabilidades decidan incrementarse proporcionalmente juntas.
Te veo luego de que aprendamos.
Te veo luego de que experimentemos.
Te veo después de crecer más.
Te veo después de apagar y reiniciar.
Te veo tras haber sufrido.
Te veo tras haber llorado.
Te veré luego, cuando nada se torne turbio.
Te veré luego, cuando ya nadie tenga ni voz ni voto.
Te veré luego, hasta que el sol se despida por unas horas.
Te veré luego, hasta el amanecer.
Te veré luego, después de desayunar.
Te veré luego, después de con quien quieras estar.
Te veré luego, tras haber conducido y bebido.
Te veré luego, tras 100 años haber cumplido.
Te querré volver a ver en un futuro, como anhelo.
Cuando nuestros destinos hayamos forjado.
Luego de millones de pasos dados.
Después de cientos de puentes haber cruzado.
Tras un largo camino acabado.
Te veo cuando nos amemos y no sea todo una cagada.
¿Ya volviste a ser genial? Hijo de una gran puta. El tipo se va esparciendo bosta y predicando el "me importa un carajo" y vuelve para que todos le besen los pies. ¿Acaso el mundo se volvió retrasado mental (con todo respeto a los retrasados mentales) o soy yo el único idiota que se da cuenta de lo egoísta que es y cómo son las cosas?. Es posta boludo/a, ¿están todos ciegos?. Creo que es por ignorancia igual. Claro, para el ignorante es más fácil opinar, juzgar, enojarse. Pero otra cosa es el estúpido que no se da cuenta de que estuvo tomando el cuchillo por el lado equivocado.
Me encantaría decir que me tiene sin cuidado, pero resulta que me rompe bastante las pelotas. ¿Por qué... mierda me afecta tanto? La respuesta en realidad es bastante sencilla: somos muy parecidos de maneras muy distintas.
Podría pasar que sólo esté viendo el panorama con una perspectiva envidiosa. Pero no, no es así. Ya he experimentado ese sentimiento veces pasadas, del cual me arrepiento un poco porque no fue nada grato para mi ni para quienes me rodeaban de cerca, y esta vez no es lo mismo. Es otra cosa...
Enero estuvo bárbaro, la venía pisteando como un campeón. Ahora llegó febrero y me siento frente a un cartel de: "Bienvenido a Miserablelandia - Población: tú".
¡NO TIENE SENTIDO! Bien debo estar llevando el karma de mi vieja: todo nos cuesta el doble. El doble de plata, el doble de tiempo, el doble de esfuerzo. Lo que me hace llegar a pensar más tarde si valen tanto las cosas por las que uno lucha realmente o no. Incluso en cuestiones simples, la concha del mono. Como si uno pidiera demasiado...
Debo tener un chip-imán mierdístico pegado en alguna parte. Pero aún si así fuese, como quise decir anteriormente, no debo ser yo el del problema únicamente.
¡¿Dónde estás sentido común?! ¡La gente te necesita! ¡Urgentemente!