26 de agosto de 2015

Irremediable

  Quien no conoce la (su) historia está condenado a repetirla.
  -Por suerte ésta vez tengo fotos, videos, cartas, más fotos, remeras, boletos, borradores, un osito de peluche llavero, más cosas escritas, gente, viajes, contactos, más gente, aún más fotos, recuerdos corporales, un olor, un poco menos de gente, y un millar de referencias en mi entorno y otro millar más que aún no percibo (o que aparecerán). Todo para darme cuenta de que es una historia irritablemente similar y, por ende, perjudicial. Una cosa es que vayas contra-corriente porque no te quede otra, y otra muy distinta es que lo hagas de gusto. No necesito hacer más analogías (aunque me guste mucho hacer analogías) para entender a lo que me enfrento y la complicación que conlleva la cuestión.
  -Aha... De todas formas existe la posibilidad de que seas un pelotudo, ¿cierto?
  -¡Por supuesto! ¿Te cabe alguna duda?
  -(*suspira) Necesito mudarme.
  -Noooo... Te encontré y no te pienso dejar ir. A vos más que a nadie necesito al lado mío, o dentro mío. Perdón, no me mal interpretes.
  -Vos si que sabes decir lo que una dama quiere escuchar.

Se libre
Bael'adar y Jill

21 de agosto de 2015

Racional Incomprensible (o Resaca De Los 22)

  Aparenta ser una sensación rara. Yo me pregunto si un individuo que padece una enfermedad mental ¿sabe que la padece? o, al menos ¿sabe que la padece hasta antes de que se lo informen o diagnostiquen?. ¿Cómo se hace para hacerle entender al otro una sensación cuando tu léxico no traspasa la barrera de las 1500 palabras?. El español es (si es que no es el primero) uno de los idiomas más ricos. Por consiguiente ¿sería más fácil o más difícil en otro idioma?.

  La vida, aunque se pueda asemejar, no es un juego de rol. No se pueden resumir todos los estadios físicos o mentales que experimenta una persona en ejemplos como "entramado", "agotado", "hipnotizado", "stuneado". Ni mucho menos reducir las capacidades atléticas y psíquicas a 6 meras estadísticas. Uno no se va a enfrentar a orcos, gigantes, monstruos de otras dimensiones o hechiceros con cientos de extravagantes conjuros. Lo va a hacer contra el cansancio del trabajo diario, contra las relaciones fructíferas o venenosas con la gente que lo rodean, contra las inclemencias climáticas y ambientales, etc. Y por qué no también contra uno mismo, si el ser humano ya es de por sí caos con patas.
  ¿Somos seres imperfectos vistos desde una perspectiva perfecta creada por los propios seres imperfectos que observan su imperfección? ¿o será al revés?...

  Ya me estoy yendo muy por las ramas, teniendo en cuenta que simplemente no puedo concretar una idea porque no me puedo explicar a mi mismo un sentir.
  Tengo muy claro desde hace tiempo que uno es por sus acciones, no por sus palabras (dichas o escritas) (sin contar "el acto de escribir", claro está). Así que qué sentido tiene continuar aquí si ni siquiera tengo el valor de, por ejemplo, acercarme a mi vieja, decirle que nos sentemos y decirle: ma, me siento raro, algo me pasa y no se qué es...
  Lo mismo podría aplicarlo con algún amigo. Pero creo que allí es donde radica una de las cuestiones. En este último tiempo me han sucedido cosas que han hecho que me tenga que replantear, reconsiderar y/o rever sobre mi sentido de la amistad. Me han sacudido uno de mis cimientos y hecho temblar mi pie de apoyo. A grandes rasgos, he visto en riesgo una de las cosas que más y mejor creía tener guardada y asegurada.
  ¿Cómo te enfrentas a alguien con quien cuya relación de confianza, compañía y respeto perpetuabas como recíproca, ahora sólo es en una dirección?

  Por otro lado... no entiendo el significado o valor de plantear reglas, si lo primero que se va a hacer es modificarlas a conveniencia a cada paso. No tiene chiste. Bah, más que chiste lógica. Esto no es una Constitución Nacional.

  "No estoy fácil, no. No estoy dócil, no. No estoy cordial y sensato. No tengo ninguna razón para estarlo."

  Tengo los pies fríos. Tengo los dedos fríos. Está subiendo por mis extremidades. Tengo miedo de que llegue al pecho.

  Quiero un abrazo.

Se libre
Bael'adar

Me Rindo

  Esta vez si lo medité. Me rindo.
  Porque se convirtió en un vicio con el que siempre tropiezo. No veo relucir mi inversión. Ni mucho menos, a estas alturas, alcanzo a disfrutar algo lo suficiente que luego se torna tedioso, irritable u ofensivamente indiferente.
  Me niego a no poder mantener un equilibrio estable. Cuando todo aparenta marchar bien, hay algo que se desarma. Intento volver a armarlo para que todo vuelva a su armonía, pero al terminar otra cosa se desmonta. Consigo montar aquello nuevamente, pero me doy vuelta y veo que otra cosa se desparrama. Y así... Yo ya pertenezco a un grupo de individuos con esas características, los llamo "familia"; y bien complicado es el panorama como para meterme en otro contexto similar.
  Tampoco puedo combatir con la auto-destrucción / auto-flagelación ajena. No la entiendo, no le encuentro el sentido de ninguna manera, ni mucho menos se cómo tratarla. A decir verdad soy más del tipo "pero si te vas a matar matate de una vez y no jodas más, las amenazas solo hacen que rompas más los huevos de los que están a tu alrededor". Es quizás para algunos un pensamiento cruel, pero no me voy a disculpar por tenerlo.
  Renuncio a dejar de ser yo en todo mi esplendor.
  En cierto modo no es una renuncia, sino más bien una resignación tardía (bastante tardía).

Se libre
Bael'adar

7 de agosto de 2015

Charlas De Hermanos 2

"-Che cuchame. En el hipotético caso de que te invitaran a una fiesta de disfraces, pero te dicen que tenes que ir de algún animal ¿cuál es el primero que se te viene a la mente?
-Batman."

8 de julio de 2015

De Algo Se Debe Tratar

  No se trata de reemplazar, si se trata de asumir. No se trata de deshacer, sino todo lo contrario. No se trata de abandonar, sino de encarar las mismas cosas con otra mirada. No se trata de cambiar una cosa por otra, hay cuestiones que no se pueden llevar a un trueque. No se trata de sobrevivir...
  ¿De qué si se trata entonces?
  Si se trata de moldear. El tiempo, el espacio, los lugares, las personas también (en cierta forma).

Se libre
Bael'adar

5 de julio de 2015

Un Placer Conocerte

¿Te vas a resignar algún día de una buena vez por todas? ¡Ya di No, maldita sea!
Acepta por fin que no fue, no te tocó, y que te rehusaste a admitirlo desde un principio "porque la pasabas bien".
Además, también admite que no es una decisión nueva. Yo hace rato que te vengo hinchando los huevos, pero a vos te gusta ser un pelotudo y vivir en pelotudolandia.

No te vas a morir. Probablemente te masturbes y listo. Es más, yo te prometo que hasta vas a poder concentrarte mejor en lo que debes y vas a valorar con más entusiasmo otras cosas y a otras personas. O sea, podes tenerte un poquito de consideración, está bien, pero no demasiada.
Rescata esa pauta, date un poquito el lujo de sentirte orgulloso. Te va a hacer bien al autoestima.

Y una última cosa: alejate un poco de las redes sociales. Sos más vos cuando no sos un detrás de la pantalla.

Se libre
Jill

Pd: la analogía de Marcelo y los vicios también hubiese estado buena...

21 de junio de 2015

  El día del padre, para mi, dura:
Escribir un mensaje de texto promedio + Una llamada telefónica promedio + Un abrazo al abuelo + Un cordial saludo al remisero que me trajo a la madrugada.
  Después de eso, no deja de ser otro domingo en el que no tengo nada para hacer... salvo estudiar.
  Cada cual con la realidad que le toca, ¿no?

Se libre
Bael'adar

19 de junio de 2015

Reflexiones Con Karma Pinchado


  1.   Deteniendo mi mirada sobre varias tablas identificadoras me surge la siguiente interrogante: Cada automóvil tiene su respectiva patente, fija y única, así que cuando éste es completamente destruido ¿su patente muere con el o queda disponible para otro futuro transporte?
  2.   ¿Se dieron cuenta lo rápido que se descoloran los carteles y toldos de [marca de jugo] y [marca de chicles] de muchos negocios? ¿paradójico, no? ¿será que el colorante de sus pinturas es igual de ineficiente que el de sus productos?
  3.   ¿Es neblina o humo?. Las bajas temperaturas del ambiente inhiben un poco mi sentido del olfato y el gusto, y sinceramente me da un poco de miedo estar ingresando más CO2 a mi sistema respiratorio del que debería.
  4.   Que poca consideración que tienen para con las bicicletas y los ciclistas... ¿¡Cobrarte el aire?! ¿¡en serio?! ¡Hijos de una gran puta!
  5.   Hay paredes en nuestra ciudad que son más gruesas por la cantidad de capas de pinturas y propagandas políticas que por sus ladrillos en si...
  6.   No es nada nuevo pero... me da un poco de pena ver como a muchos les rebalsa el patriotismo en torno al deporte en diferentes épocas.
  7.   Curiosamente lo último que se me pasó por la cabeza fue el frío. Por otro lado ¡Que bien hace su trabajo el combo buzo-campera-guantes-gorro-medias gruesas!
  8.   ¿Leerá la gente toda la letra más pequeña que hay en cada publicidad que invade la visión en la calle en general?
  9.   ¿Cuánto gana un repartidor? ¿Le pagarán los viáticos?
  Ya se me vana ocurrir más boludeces. Al menos cada vez que se me pinche la bicicleta a las 22:30 de la noche cuando salgo de la facultad y tenga que caminar una hora hasta mi casa... cosa que espero no vuelva a pasar.

Se libre
Bael'adar

19 de mayo de 2015

  Ahora entiendo el verdadero sentido de aquella expresión de: "...todo lo que puedas". No se trataba de cantidad de quienes, sino de cantidad en sí, y en cuanto a los quienes mejor buscar calidad.

Jill

29 de abril de 2015

La Peor O La Mejor Sensación

  Más allá de las opiniones ajenas. Más allá de una primera mala impresión. Más allá de que cueste el doble de esfuerzo. Más allá de que esté muy lejos. Más allá de un conflicto de intereses. Más allá de los tropiezos. Más allá de discutir con quien creías tener todo arreglado. Más allá de tener que esperar. Más allá de no compartir eso que para vos es especial. Más allá de tener que soportar lo insoportable.
  Más allá de todo y de todos, vos sabes que hay algo que lo hace valer y que lo carga de sentido. Más allá de todo y de todos, vos cofias en tus capacidades, tu esmero, tu fe, tu resistencia, tu temple. Más allá de todo y de todos estás convencido de que tiene algo en particular, exclusivo para vos y que, al llegar, tu camino será recompensado debidamente y de que valdrá la pena.
 
  Sin embargo, la realidad no va a dejar de ser dura y despiadada solo porque hayas puesto toda tu voluntad en ello. La verdad es que, efectivamente arribará a su fin. Sea porque no tuviste las suficientes energías o porque sí lograste alcanzar el último escalón. Y aunque no me lo quieran creer, a ambos finales les procede una sensación de mierda...
  La primer situación es fácil de entender. Abandono, castigo, decepción, desilusión. No alcanzar esa meta soñada nos es una emoción que se busque tener, ni mucho menos. Pero no es la peor. La peor de las sensaciones aparece, justamente, cuando uno llega.
  "¿Pero por qué?" "¿de qué rayos está hablando este sujeto?" pensarán. Yo les digo sí, ¿saben por qué? por la duda...

  Triunfante en lo más alto del podio te posicionas para estirar los brazos y liberar tu grito de victoria. La felicidad es inminente justo en ese mili-segundo, nadie va a cuestionar eso. Sin embargo... tarde o temprano echarás un vistazo atrás, para rever tu camino y recordar qué fue lo que te trajo hasta aquí. Y ahí es cuando surge la duda.
  ¿Valen realmente tanto mis sacrificios por lo que conseguí? ¿Sirvió verdaderamente haber dedicado tanto tiempo? ¿Pude haber elegido otro camino? ¿Valió haber desperdiciado otras oportunidades? ¿Pude evitar que me pisotearan y, tener que haber pisoteado yo a alguien más para llegar? ¿Valió el esfuerzo, el cansancio, el sin descanso, las peleas, los malestares? ¿O fue todo por una incontenible obsesión o jugarreta inconsciente de mi propia cabeza? ¿Llegué en condiciones o la senda recorrida terminó por acabar conmigo? ...y sigue...
  Tal vez serás de los afortunados que se auto-responderá: Si. De modo que continuarás firme y a paso redoblado. O tal vez no, caerás en una angustia y depresión abismal que no dejará una solución al alcance de tu mano.
  ...o tal vez ninguna de las dos.

  Quizás, y solo quizás seas uno de esos que no tienen un fin último o meta a alcanzar. Tu destino se convertirá en un círculo vicioso en el cual "llegar a la meta" no necesariamente significa detenerse, sino todo lo contrario. Proseguirás trabajando, creciendo, aprendiendo, esforzándote, desgastándote en sudor, sangre y lágrimas. Porque una bandera a cuadros blancos y negros no será más que una puerta a otro pasillo, a otro sendero, al inicio de una nueva carrera. Dónde los únicos en la competencia serán tu y tu reflejo. Porque no hay nadie en el cual debas pensar en superar que a ti mismo en cada intento.

  Que una pausa para tomar aire, comer o beber, descansar o, incluso para mirar atrás, no sea más que para tomar otro envión.

 
Se libre
Bael'adar