“-Creímos que aún eras muy joven para saberlo, pero evidentemente has madurado mucho más rápido que el resto de los chicos. Eres un dracónico mestizo, llevas el color de tu madre por fuera (blanco), pero corre por tu interior la esencia de tu padre. Para los clanes dracos tu existencia es considerada una total traición y falta de respeto a sus tradiciones y cultura. Sin embargo, no fuiste un error. Conocí a tus padres y no era difícil notar cuanto se amaban y cuanto te amaban, a pesar de que tuvieron que ocultar sus sentimientos siempre. Tu madre te tuvo con miedo, pero al ver tu color al nacer sus miedos se difuminaron, momentáneamente…
Un blog personal con el simple fin de expresar pensamientos, ideas, sentimientos y alguna que otra flasheada de las que tanto vagan ciegamente por mi cabeza. Tiene todo lo inconsciente que puede llegar a tener, mas lo agnóstico y apolítico que se les pueda ocurrir. Bienvenido a "Una Mente Caminante"
28 de junio de 2018
Trasfondo De Personaje - Dranhag
“-Creímos que aún eras muy joven para saberlo, pero evidentemente has madurado mucho más rápido que el resto de los chicos. Eres un dracónico mestizo, llevas el color de tu madre por fuera (blanco), pero corre por tu interior la esencia de tu padre. Para los clanes dracos tu existencia es considerada una total traición y falta de respeto a sus tradiciones y cultura. Sin embargo, no fuiste un error. Conocí a tus padres y no era difícil notar cuanto se amaban y cuanto te amaban, a pesar de que tuvieron que ocultar sus sentimientos siempre. Tu madre te tuvo con miedo, pero al ver tu color al nacer sus miedos se difuminaron, momentáneamente…
2 de febrero de 2018
Tuve Un Sueño Grato (2)
24 de enero de 2018
Cerveza Con Papas Fritas
Me gustas.
Me gustas como me gusta un cuarto de helado una noche calurosa y con una leve suave brisa.
Me gustas como me gusta subirme al techo de casa y sentirme insignificante en la inmensidad de la ciudad.
Me gustas como me gusta compartir una cerveza con un cono de papas fritas.
Me gustas, no se aún si te quiero , pero me gustas.
Me gustas porque me contestas con reciprocidad.
Me gustas porque me olvido que estoy solo.
Me gustas porque nunca se corta la conversación.
Me gustaría que esto continúe de este modo.
Me gustaría que me dejes hacerte un mimo,
Y me gustaría que me respondas con el mismo desinteresado cariño.
Me gustas como me gusta oler un hipnotizante perfume... Tu perfume.
(¡Ups! Se me escapó. Perdón, voy más despacio.)
Me gustas porque nada más te importa, pero me pedis que te avise "si llegué bien".
Se libre
Bael'adar
23 de septiembre de 2017
"Celos"
Ella colorada, delgada, de piel tersa, la vida le sonreía a cada pequeño paso. Él más renegrido a los que nadie en su momento se animó a llamar "que hermoso bebé". Solo los separaban cuatro siclos, él más grande, pero las diferencias eran magnitudinales. No pasó mucho tiempo, fue el suficiente.
No podía creer que odiara tanto su aniversario de nacimiento; claro, era la misma fecha para ambos dos, ahí estaba la cuestión. Ella era el centro total de atención, un pequeño núcleo que todo lo atraía. Más él era tomado periféricamente, una corteza externa fría y alejada. Ocurrió en la misma casa de la difícil nombrada avenida. La celebración era multicolor, multisabor y multifacética. Desde la familia, hasta demás vecinos.
La mamá buscó que se despejara y disfrutara; pero al no haber más niños con quien jugar fue fácil que su mente se distanciara del mismo pensamiento que tuvo desde que la vio por primera vez tan frágil e inocente.
Luego del almuerzo cuando el alboroto se extingue, decidió que su plan debía ejecutarse hoy. El privilegio de hermandad le otorgó el derecho a que se la entregaran. Pasaron unos instantes desde que la retiraron de la mesa a verla completamente embardunada en un charco de barro y tierra roja. Exclamó palabras que ni él ni nadie en su entorno entendió; provenían desde lo más profundo. La represión fue instantánea. No le importó. Observó frígidamente los movimientos de su madre, quien se encargó de llevarla al baño. Fingió ofensa y desistió.
No dudó en entrar cual incógnito cuando su progenitora volvió. Supo que lo que les mencionó a los demás invitados era lo que él necesitaba. La estrecha habitación, envuelta en una turbia neblina de vapor, mojaba al tocar las paredes y azulejos pero eso no le impedía lograr su cometido.
Parecía un simple gesto de cortesía, por lo que ella, no emitió intento de sonido alguno. Necesitaba una fuerza sobrehumana; el motivo lo consiguió por él. La tomo entre sus brazos, aunque la altura de la bañadera parecía inalcanzable. Una vez sumergida, como luz intentando escapar de un agujero espacial, quedó su hermana en la tibia agua. Solo hacía falta un minuto, dos como máximo. Esperó y se retiró.
Mentirosamente corrió hacia afuera, había ocurrido un accidente. Inmediata para él, pero tardía para ella fue la reacción de papá y mamá. Ya no valía la pena, murió, y solo había cumplido un año de vida.
[Cuento de mi autoría escrito para una tarea de Lengua y Literatura en el último año de secundaria]
27 de agosto de 2017
¡Sal De Ahi, Rey Chamán De La Primavera!
La tierra que da protección a las semillas.
El agua, la pureza, la esencia vital.
El fuego que simpatiza con el instinto.
El tiempo que empuja usando al viento.
Nada ni nadie puede detenerme. Tengo brillo propio.
Nutrido del Sol, del mismísimo Ra.
Puedo caminar, puedo correr.
Escucho lo que nadie más alcanza a.
Veo igual con luz que cubierto en oscuridad.
Puedo ser o no ser... ¿qué te asusta más?.
Una onda en constante expansión. La sangre no tiene color.
Recorrí los mundos a través del Yggdrasil.
Sobrevolé las nubes atravesando horizontes.
Caí en las llamas y me levanté entre las cenizas.
Salté al mar profundo sorteando los arrecifes.
Soporté la presión y conseguí sobrevivir al vacío.
No sigo caminos rectos, porque siempre vuelvo por más.
Cubierto en tinieblas encontré a Azrael.
No siento vergüenza, no siento piedad.
Me extirparon los sueños, por eso no duermo.
Tengo mucha paciencia y enorme curiosidad.
Me río de cosas que a otros hacen llorar.
He meditado frente al espejo por incontables horas.
Guiado por el inconfundible Orion.
Siempre voy armado, cargado y preparado.
Llevo mucho de lo que no voy a necesitar.
Estoy alerta, estoy expuesto y desafiante.
Vivo porque a eso he venido.
No tengo posesiones. Puedo volverme etéreo.
Instruido por la sabia Sarasvati.
Me convertí en un devoto de la entropía.
Hurgué mis manos en arcilla y pinturas.
Deslice por la música que crea el pentagrama.
Me volví perspicaz y persuasivo.
Tiene de real todo lo espontáneo e inconsciente.
Obvié a Voodoo y las macumbas sincréticas.
Aprendí de mitos y tambien de ritos.
Rechacé el destino de las estrellas.
Me mimeticé en la naturaleza.
Equilibré cuerpo, mente y voz.
Salí en persecución de ShenLong.
Y aunque las esferas no realicen mi deseo,
Ya estoy aquí, es inminente.
Respiro hondo, levanto la frente
El Rey Chamán de la primavera se hace presente.
21 de julio de 2017
Recordar
14 de junio de 2017
Parece Un Deja Vu
No es "La historia sin fin", es mas bien como "Volver al futuro", pero al pasado.
La largada no es igual, los carriles están mas emparejados y, si hay alguna ventaja esta vez en uno de ellos, es casi imperceptible. No escuche el disparo, cuando me di cuenta ya estaba corriendo. La senda tiene forma de deja vu, como con una extraña sensación de haberla recorrido antes. La meta esta cubierta por una nube brumosa, indistinguible, completamente incierta. Me inquieta.
Mas que mariposas en el estómago son tambores en el pecho. Me agitan, me exitan, me asustan, me exigen una respuesta inmediata.
Mi persepcion instintiva me dice que siga, que yo puedo, que no hay nada que me impida avanzar realmente, ni nada de que preocuparme. Contrariamente, un sentido de autoconservación me dice que frente un poco, que tengan cuidado, que evalúe riesgos y que mire mejor a mi alrededor. Vuelvo a caer en esas diyuntivas como aquellas veces. Pienso demasiado. Crei que había dejado eso atras, sin embargo aquí estoy otra vez.
Quizas no he madurado tanto como pensaba desde entonces. Vuelvo a empezar, como en un deja vu. No quiero pensar que vivo en un ciclo autorebobinable. Quiero creer que es distinto. Mas sano, mas desinteresado, igual de real.
Se libre
Bael'adar
9 de junio de 2017
Hasta Que Te Hace "Click" (2da parte)
(Ok, la corto con las analogías megalómanas). Es una tortura que en días de silencio se vuelve una orquesta quejumbrosa inacabable.
Cada tanto encontrás con quien hablar un poco seriamente, en pausa y sereno. No te sirve de consuelo, ni de desahogo. Pero por lo menos alguien más va a a saber porque andas tan del orto. Tal vez eso termine sirviendo para que no te rompan las pelotas.
Son alivios mínimos que vas encontrando. No porque estuvieran escondidos, sino porque antes no les habías prestado atención. Porque, en cierta forma, siempre estuvieron a tu alcance.
Te aferrás a la familia. Te interesas más por cada uno. Preguntas a tus viejos cómo andan, a lo mejor sus vidas tampoco vienen de lo mejor. Intentas chusmear en que andan tus hermanos y/o hermanas para ver si necesitan ayuda con lo que fuese. Visitas abuelos, tíos, primos, amigos descuidados, otras familias amigas, etc.
Hasta que un día te hace "click"...
Te armás de valor para ir a encarar las fuentes de tus malestares. Corres el riego de herirte aún más - mental o hasta físicamente- de enterarte de cosas que podrían hacerte aún peor. Corres el riego de no conseguir nada, esa opción también es viable, y enfrentarte a un vacío donde las opciones se acaban.
Aún así, el interruptor no quiere volver a bajar. Salís en busca de... limpiarte... la consciencia. Emprendes una carrera a pura voluntad hasta lograrlo y sentirte libre. Libre de todo esa anterioridad dañina.
Hasta que luego de un tiempo, corto o largo, con o sin ayuda, de pie o a gatas te das cuenta que no todo estaba mal con vos...
1 de junio de 2017
Amor Otoñal (Re-versión)
Ella se quedó parada, él corrió hacia ella.
Ella extendió las manos y se dejó abrazar.
Él la abrazó tan fuerte que se le enfilaron todos los patitos.
Nada de la rutina tomó importancia.
Ese era su lugar y no querían ningún otro.
Nada fue premeditado.
El lloró y ella rió mientras lo terminaba de rodear con sus brazos.
Él quería decir todo al mismo tiempo y no le salía nada coherente.
Ella ya sabía todo, pero aún así lo buscó calmar y esperó para oírlo claramente.
Que le importa al árbol si dos de sus hojas van a parar o no al mismo lugar.
Sin embargo, mientras tanto tendremos el viento.
20 de mayo de 2017
Sueños Despierto (1)
Mis pies comienzan a buscar las pantuflas camufladas en el piso, antes que el resto de mi cuerpo de decida a elevarse en un único ejercicio abdominal. Ciego, guiado por la eco-localización que provocan mis rodillas llevándose puesto el mobiliario, voy encontrando mis prendas. Me había acostumbrado de ese modo; mi consideración por el sueño ajeno no me dejaba encender la luz y molestar a mi hermano.
Cual zombi, autómata, alienado del sistema salgo de la habitación y encaro por el pasillo. Todavía con los ojos entre-cerrados. Las voces se hacen más claras, el volumen aumenta y las palabras toman claridad. Atravesando la puerta un objeto volador, al que llamare "vaso", invade mi espacio personal por una milésima y acaba estallando contra la pared. Claro está que yo no era el objetivo. Hubo una mala mezcla de esquiva y mala puntería entre los contendientes.
Imperceptible, como un ninja, invisible sin intensión de serlo me dirijo hacia la heladera, saco la leche, luego voy hacia la alacena por mi taza, y la coloco en el microondas marcando los dos minutos de siempre. Ninguno se inmutó siquiera de mi presencia, continuaron "en lo que estaban" como si nada. A mi entender no oí argumentos realmente válidos de ninguna parte, sin embargo, tampoco oí insultos, cosa peculiar.
Doy media vuelta para ir al baño, allí es donde realmente despierto después de que el agua lave mi cara. Mi cabeza se activa y el espacio y mi alrededor toma sentido. Dejo mi estado etéreo y vuelvo al mundo tangible.
Entro a la cocina para proceder con mi desayuno y encuentro una escena distinta: callada pero más violenta. Ella en el piso, llorando, tapándose un ojo. Él de pie frente al fregadero, chirriando los dientes de dolor, enjuagándose una mano y un brazo que sangraba. Más piezas de vajilla se habían esparcido por el lugar. Ella me ve e intenta pronunciar cosas que no terminan de salir de su boca; él se envuelve el brazo entre pedazos de rolicec y un repasador.
Respiro profundo cerrando los ojos unos segundos. Voy directo hacia el tercer cajón del bajo-mesada, ese donde guardamos las chucherías que dan vuelta por la casa y los cubiertos que no son cubiertos. Tomo la cuchilla que nunca recordamos hacer afilar y con un breve gesto tan sereno como amenazante le digo a él:
-Te doy 60 segundos para que vayas a ponerte un pantalón, los zapato, agarres el maletín y salgas de esta casa como lo haces todos los días. No vas a emitir una palabra más. El que habla ahora soy yo. No voy a repetir lo que digo y ya comencé a contar...
Siguió la orden como cabo de su sargento, sin levantar la vista. Demoró unos segundos extras en pasar por el baño y miró hacia atrás un instante antes de cerrar la puerta de entrada. Esperé de pie hasta que saliera en el mismo lugar donde lo había amenazado, ella permaneció en silencio.
Tomo otra bocanada grande de aire, volviendo a cerrar los ojos del mismo modo. La ayudo a levantarse, me abraza y revienta en llanto aún más fuerte. Intenta explicarse, intenta agradecer, intenta pedir disculpas, le sale todo al mismo tiempo y al mismo tiempo no le sale nada. Lamentablemente mis oídos están sordos, estoy frío, pero quiero implosionar, sin embargo no pierdo la calma y en mi cara persiste la neutralidad. Dejo el cuchillo sobre la mesa. Espero que las lágrimas le cesen un poco, lo suficiente para saber que podrá escucharme con claridad:
-Te vas a calmar, te vas a lavar la cara, te vas a cambiar, vas a tomar un café, vas a tomar tus cosas y te vas a ir a trabajar como todos los días.
-Hijo, no es ta fácil...
-Shshh... estoy hablando yo. Continúo, te vas a ir a trabajar, vas a evitar hablar con los clientes de más y a la vuelta te vas a ir a desahogar de la abuela si querés. Vos también le faltaste el respeto a esta casa y no vas a volver hasta que mi hermano y yo consideremos, después de que emitas las correspondientes disculpas, que puedas hacerlo.
-Pero no... es que...
-No voy a repetir lo que dije, y agradece que a vos no te marqué el tiempo.
Ella se va, luego de tratar de insistir frente a una columna de piedra. Mi hermano aparece realizando la misma ruta zombi diaria, solo me mira a mi una vez. Escuchó todo, entendió todo, asintió conmigo.
Siento que los próximos días siguientes se hacen mucho más largos. Aprovecho a gritar cuando paso por el descampado yendo al laburo. Espero, ansío, me esperanzo que la violencia no vuelva a acercarse a mi. Soy muy frágil. Soy un volcán. Soy un manojo de nervios. Soy un maestro zen.